Todo comenzó con una petición que parecía simple, pero escondía una complejidad enorme. En mi puesto anterior, la dirección me lanzó un reto directo:
“Iván, necesito un método. Una forma para que cualquiera en esta empresa pueda tomar una idea, definir los pasos y llevarla a la realidad sin perderse en el intento.”
El problema era claro: Teníamos muchas ideas. Teníamos gente operativa. Pero faltaba el puente.
El Problema del “Lienzo en Blanco”
Lo primero que intenté usar fue el famoso Business Model Canvas (BMC). Es una herramienta fantástica para visualizar el negocio, pero se queda corta en la ejecución. El BMC te dice QUÉ vas a vender y a QUIÉN, pero no te dice CÓMO construirlo, ni CUÁNDO lanzarlo, ni QUIÉN debe hacer qué mañana a las 9:00 AM.
Necesitaba algo que bajara la estrategia al terreno sucio de la operación (donde viven los Project Managers y los Product Owners), pero que fuera lo suficientemente simple para que Dirección lo entendiera, sin usar lenguaje técnico, sino lenguaje de negocio.
La Receta: Ingeniería de Conceptos
Al no encontrar una herramienta que conectara ambos mundos (Idea vs. Realidad), decidí probar modificando el BMC para cubrir esa brecha. Pasé semanas buscando una lógica secuencial; una serie de pasos que no confundieran y que tuvieran coherencia hacia el punto anterior y hacia adelante, tratando de conectar los puntos de forma fluida.
No inventé el hilo negro, lo que hice fue tejer los hilos de forma diferente. El Framework LEI (Lienzo de Ejecución Integral) nació de la fusión de cuatro filosofías probadas:
- Start With Why (Simon Sinek): Todo proyecto debe empezar con un propósito claro, o morirá antes de nacer.
- Los 5 Factores del Éxito (Bill Gross): Donde el Timing y el Equipo pesan más que la idea misma.
- Gestión de Riesgos (5W + 1H): Who, What, Where, When, Why y el crucial How (Cómo). Si no sabes cómo, no tienes un proyecto, tienes un sueño.
- Estructura Visual (Canvas): Para ver todo el mapa en una sola hoja.
El Resultado: 17 Pasos para la Verdad
Después de iterar y fallar, llegué a una estructura de 17 pasos lógicos y consecutivos.
El LEI no es solo una lista de tareas. Es un Filtro de Viabilidad. Está diseñado para incentivar las buenas ideas y, lo más importante, para desincentivar las malas rápidamente.
- Si no puedes llenar el paso 3 (El Porqué), no tiene caso que gastes dinero en el paso 10 (Tecnología).
- Permite pivotear sobre el papel antes de construir código o gastar presupuesto.
El Reto
Mi premisa es ambiciosa: El Framework LEI sirve para la puesta en marcha de CUALQUIER tipo de proyecto. Desde lanzar un nuevo producto financiero hasta abrir una sucursal física.
Hoy, libero esta metodología no solo para compartirla, sino para ponerla a prueba. Te invito a usar el lienzo con tu próximo proyecto. Si funciona, habrás ahorrado meses de trabajo. Si encuentras un fallo, quiero ser el primero en saberlo para mejorarlo.
La innovación no se trata solo de tener ideas, se trata de tener un sistema para ejecutarlas.
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